Text Size
Thursday, April 09, 2020
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

blog-rojibilbao

El Sínodo Romano, 1960

There are no translations available.

QUIRÓGRAFO DEL SUMO PONTÍFICE JUAN XIII
 PARA LA CONVOCACIÓN
DEL PRIMER SÍNODO DE LA DIÓCESIS DE ROMA

Después de invocar con suplicantes preces la luz y gracia del Espíritu Santo, decidimos celebrar un Sínodo Romano, para que en esta alma ciudad, sede de nuestra diócesis, la fe católica reverdezca más y más para ejemplo de todas las otras, para que ganen incremento saludable las costumbres cristianas, para que la disciplina del clero y del pueblo responda más adecuadamente a las necesidades de nuestros tiempos y se robustezca firmemente.

Por lo que invocando muy confiadamente el patrocinio de la Santísima Virgen María, bajo la advocación de "Salud del pueblo romano", de San Juan Bautista y San Juan Evangelista bajo cuyo título está nuestra catedral, la patriarcal archibasílica lateranense, de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y demás protectores de esta alma ciudad, convocamos:

El primer Sínodo de nuestra diócesis romana que ha de iniciarse bajo nuestra autoridad el domingo 24 del mes de enero del año 1960, en la misma archibasílica lateranense.

En el Vaticano, día 16 de enero del año 1960, segundo de nuestro pontificado.

 

JOANNES PP. XXIII

  

 

El 25 de enero de 1960, festividad de la Conversión de San Pablo, San Juan XXIII anunciaba al mundo no sólo la próxima convocación de un nuevo concilio ecuménico, hecho que nadie desconoce y que se ha sobredimensionado, sino también la de un sínodo de la diócesis de Roma, que el Papa quería fuese como un ensayo y una prefiguración de dicho concilio.  Así se expresaría en mismo santo el 28 de Junio de 1960:

 

"Esta celebración del primer Sínodo romano ha sido, sin duda, una hermosa obra. Que el Señor bendiga a todos lo que cooperaron a su éxito. La puesta en práctica de las constituciones sinodales obligan a todos y a cada uno de los miembros del clero romano. Quiere ser una preparación para la celebración de alcance mucho mayor, con relación a la Iglesia universal, del Concilio Vaticano II, cuya expectación hace vibrar con anhelo tantos corazones rectos y deseosos del triunfo del reino pacífico de Cristo en el mundo."

Traigo aquí lo que sobre este tema escribiera con gran acierto Romano Amerio en su libro Iota Unum:

 

 

El Sínodo Romano I fue concebido y convocado por Juan XXIII como un acto solemne previo a la gran asamblea, de la cual debía ser prefiguración y realización anticipada. Así lo declaró textualmente el Pontífice mismo en la alocución al clero y a los fieles de Roma del 29 de junio de 1960. A todos se les revelaba su importancia, que iba por tanto más allá de la diócesis de Roma y se extendía a todo el orbe católico. Su importancia era parangonable a la que con referencia al gran encuentro tridentino habían tenido los sínodos provinciales celebrados por San Carlos Borromeo. Se renovaba el antiguo principio que quiere modelar todo el orbe católico sobre el patrón de la particular Iglesia romana. Que en la mente del Papa el Sínodo romano estaba destinado a tener un grandioso efecto ejemplar se desprende del hecho de que ordenase enseguida la traducción de los textos al italiano y a todas las lenguas principales.

Los textos del Sínodo Romano promulgados el 25, 26 y 27 de enero de 1960 suponen un completo retorno a la esencia de la Iglesia; no a la sobrenatural (´esta no se puede perder) sino a la histórica: un repliegue, por decirlo con Maquiavelo, de las instituciones sobre sus principios. El Sínodo proponía en todos los ´ordenes de la vida eclesiástica una vigorosa restauración. La disciplina del clero se establecía sobre el modelo tradicional, madurado en el Concilio de Trento y fundado sobre dos principios, siempre profesados y siempre practicados. El primero es el de la peculiaridad de la persona consagrada y habilitada sobrenaturalmente para ejercitar las operaciones de Cristo, y por consiguiente separada de los laicos sin confusión alguna (sacro significa separado). El segundo principio, consecuencia del primero, es el de la educación ascética y la vida sacrificada, que caracteriza al clero como estamento (pues también en el laicado los individuos pueden llevar una vida ascética). De este modo el Sínodo prescribía a los clérigos todo un estilo de conducta netamente diferenciado de las maneras seglares. Tal estilo exige el hábito eclesiástico, la sobriedad en los alimentos, la abstinencia de espectáculos públicos, y la huida de las cosas profanas. Se reafirmaba igualmente la originalidad de la formación cultural del clero, y se diseñaba el sistema sancionado solemnemente por el Papa al año siguiente en la encíclica Veterum sapientia. El Papa ordenó también que se reeditase el Catecismo del Concilio de Trento, pero la orden no fue obedecida. Sólo en 1981, y por iniciativa privada, se publicó en Italia su traducción (OR, 5-6 julio 1982).

No menos significativa es la legislación litúrgica del Sínodo: se confirma solemnemente el uso del latín; se condena toda creatividad del celebrante, que rebajaría el acto litúrgico, que es acto de Iglesia, a simple ejercicio de piedad privada; se urge la necesidad de bautizar a los niños quam primum; se prescribe el tabernáculo en la forma y lugar tradicionales; se ordena el canto gregoriano; se someten a la autorización del Ordinario los cantos populares de nueva invención; se aleja de las iglesias toda profanidad, prohibiendo en general que dentro del edificio sagrado tengan lugar espectáculos y conciertos, se vendan estampas e imágenes, se permitan las fotografías, o se enciendan promiscuamente luces (lo que debería encargarse al sacerdote). El antiguo rigor de lo sagrado es restablecido también alrededor de los espacios sagrados, prohibiendo a las mujeres el acceso al presbiterio. Finalmente, los altares cara al pueblo se admiten sólo como una excepción cuya concesión compete exclusivamente al obispo diocesano. Es imposible no ver que tan firme reintegración de la antigua disciplina deseada por el Sínodo ha sido contradicha y desmentida por el Concilio prácticamente en todos sus artículos.

 

 

 alt

 

Prev Next

La Semana Santa del cardenal Pell

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Cuando en Roma todavía era de noche, hoy martes 7 de abril el tribunal supremo de Australia(...)

Leer más...

Una Semana Santa única

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Todas las semanas, desde hace años, dedico este comentario a analizar la actualidad de la Iglesia. Esa actualidad sigue centrada en lo que la(...)

Leer más...

El régimen chino y su culpabilidad moral…

Autor: Charles MAUG BO, cardenal arzobispo de Rangún

El viernes pasado, el Papa(...)

Leer más...

Compañeros en la tribulación y también e…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

El autor del último libro de la Biblia se presenta así: “Yo, Juan, hermano vuestro,(...)

Leer más...

Un Wittenberg a cámara lenta sinodal

Autor: George Weigel, escritor

Como demostró magistralmente Carlos Eire, de la Universidad de(...)

Leer más...

Pedir sin insultar

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

El mundo continúa sometido al imperio del coronavirus que, como un dictador sangriento,(...)

Leer más...

Nada nuevo bajo el sol: La Iglesia, culp…

Autor: Jorge GONZÁLEZ GUADALIX, sacerdote

Siempre es bueno tener a alguien a quien echar la culpa, y(...)

Leer más...

Es más que el coronavirus. Es un cambio …

Autor: Roberto PERTICI, historiador

El texto de Pietro De Marco, como siempre, me(...)

Leer más...

La peste de la banalidad

Autor: Pietro DI MARCO, filósofo

En la coyuntura mundial de la pandemia actual(...)

Leer más...

Coronavirus: La obediencia cristiana a l…

Autor: José María URABURU, sacerdote

La Iglesia Católica, fiel a su historia, ha de librar(...)

Leer más...

Tiempo de oportunidades

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Las medidas que los obispos están tomando para evitar que la participación en las distintas actividades de la Iglesia contribuya a la expansión de la(...)

Leer más...

Dios detiene el coronavirus

Autor: Domingo DE ALMOGUERA, escritor

La epidemia del coronavirus supondrá(...)

Leer más...

Agua y cambio climático

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Con el lema «Agua y cambio climático», este 22 de marzo se conmemora(...)

Leer más...

Dios en tiempo de coronavirus

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Gabriel García Márquez escribió en 1985 “El amor en los tiempos del cólera”, según parece basada en la historia de amor entre sus propios padres. La(...)

Leer más...

El coronavirus desde la Providencia: Lla…

Autor: José GRANADOS, sacerdote

Estos días de Cuaresma releemos la salida de Israel de Egipto,(...)

Leer más...

Coronavirus y vida eterna

Autor:Christian VIÑA, sacerdote

Dios, Nuestro Señor, nuestro Único Señor, en su admirable Providencia, nos está regalando,(...)

Leer más...

Coronavirus y clericalismo

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

La Conferencia Episcopal alemana ha celebrado esta semana su asamblea plenaria, en la que ha salido elegido, como era previsible, un obispo(...)

Leer más...

Dios en el coronavirus

Autor: Bernardo Cervellera, sacerdote

La información actualizada y en tiempo real que varios medios brindan(...)

Leer más...

Un obispo ante el Coronavirus

Autor: Pascal ROLAND, obispo de Ars-Belley

Más que a la epidemia de coronavirus, debemos temer a la epidemia del miedo. Por mi parte, me niego a ceder(...)

Leer más...

Re contra Zen. Les divide una muralla ch…

Autor: Bernardo CERVELLERA, sacerdote

Escribo estas palabras con dolor, al ver(...)

Leer más...

Paisaje antes de la batalla

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

La crisis del coronavirus tiene al mundo en vilo y eso ha hecho que otras noticias hayan pasado, esta semana, desapercibidas. Me(...)

Leer más...

Si España no hubiera descubierto América

Autor: Borja CARDELÚS, presidente de Fundación Civilización Hispánica

Suponer lo que podría haber sido, la(...)

Leer más...

¿Se lo decimos al enfermo o no?

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Uno de los problemas con el que casi todos hemos de(...)

Leer más...

La batalla de Alemania

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Una semana después de la publicación de la exhortación apostólica “Querida Amazonía”, todavía se escuchan las reacciones que ha provocado. Para los(...)

Leer más...

Francisco y el cisma de Alemania. Cronol…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

El de la Amazonia es el segundo(...)

Leer más...

El silencio de Francisco, las lágrimas d…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Lo que más impacta en la exhortación(...)

Leer más...

El Papa, en su sitio

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

En la Iglesia católica de rito latino, que es la práctica totalidad de la Iglesia católica, no va a haber curas casados. Y(...)

Leer más...

El relativismo y la doctrina de los Papa…

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Uno de los grandes problemas de nuestro tiempo es el Relativismo.(...)

Leer más...

El principio del fin

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

No sé si estamos en el principio del fin o en el fin del principio, pero sí sé que estamos en un(...)

Leer más...

El actual gobierno argentino y el aborto

Autor: Héctor AGUER, arzobispo emérito de La Plata

El presidente Alberto Fernández es un conocido(...)

Leer más...

La tragedia de los inocentes

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Me han hecho reflexionar mucho unas palabras de un cardenal(...)

Leer más...

¡Viva la santa ironía!

Autor: Bruno MORENO, periodista

A veces pienso que la existencia, en este mundo creado, de(...)

Leer más...

¿Los hijos no pertenecen a los padres?

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

Es verdad comúnmente admitida que compete a la(...)

Leer más...

La fidelidad es el futuro

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Pasada ya, un poco al menos, la tormenta sobre la participación del Papa emérito en el libro del cardenal Sarah a favor(...)

Leer más...

¿Adversarios o hermanos en el Espíritu? …

Autor: Gerhrard L. MÜLLER, prefecto emérito de Doctrina de la Fe

La confusión mediática sobre(...)

Leer más...

Dadles vosotros de comer

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Se trata de un pasaje bien conocido, o, quizá, no tanto: lo hemos escuchado y(...)

Leer más...