Text Size
Too many requests
Friday, February 23, 2018
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

Homilía del cardenal Sarah en La Vendée

There are no translations available.

Autor: Robert SARAH, prefecto de la Congregación para el Culto Divino

El domingo  XIX del tiempo ordinario, el cardenal Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino, celebró la Santa Misa en la catedral de La Vendée, región francesa cruelmente martirizada por los revolucionarios franceses por negarse a abandonar su fe católica. Esta es la homilía que pronunció.

Hermanos:
Ofrecemos esta noche el sacrificio de la misa por el descanso de todos los benefactores de Puy du Fou fallecidos desde el comienzo de esta bella obra hace cuarenta años.

Por vuestro trabajo, todos los que hoy estáis aquí congregados, despertáis cada tarde la memoria de este lugar. El castillo de Puy du Fou, ruina dolorosa, abandonada por los hombres, se alza como un grito hacia el cielo. Con las entrañas abiertas, recuerda al mundo que, frente al odio por la fe, un pueblo se levantó: ¡El pueblo de la Vendée!

Queridos amigos, dando vida a estas ruinas, cada noche, dais vida a los muertos. Dais vida a todos aquellos vandeanos muertos por su fe, por sus iglesias y por sus sacerdotes.

Vuestra obra se eleva sobre esta tierra como un canto que lleva consigo el recuerdo de los mártires de la Vendée. ¡Hacéis revivir a esos trescientos mil hombres, mujeres y niños, víctimas del Terror! Dais voz a aquellos a quienes se quiso silenciar, ¡porque rechazaban la mentira de la ideología atea! ¡Rendís homenaje a aquellos a quienes se pretende ahogar en el olvido porque rechazaban que se les arrancara la libertad de creer y de celebrar la Misa!

Os lo digo solemnemente: vuestro trabajo es justo y necesario. Con vuestro arte, vuestros cantos, vuestras proezas técnicas, ofrecéis al fin una digna sepultura a todos esos mártires a los que la Revolución quiso dejar sin tumbas, abandonados a los perros y los cuervos. Vuestro trabajo es más que una obra simplemente humana: es como la obra de una Iglesia.

¡Vuestro trabajo es necesario, especialmente en nuestro tiempo, que parece embobado! Frente a la dictadura del relativismo, frente al terrorismo del pensamiento que, de nuevo, quiere arrancar a Dios del corazón de los niños, necesitamos reencontrar la frescura de espíritu, la simplicidad alegre y ardiente de estos santos y mártires.

Cuando la Revolución quiso privar a los vandeanos de sus sacerdotes, todo un pueblo se sublevó. ¡Ante los cañones, estos pobres solo tenían sus bastones! ¡Frente a los fusiles, sólo poseían sus hoces! ¡Frente al odio de las columnas infernales, sólo presentaban su rosario, su oración y el Sagrado Corazón bordado en su pecho!

Hermanos, los vandeanos simplemente pusieron en práctica lo que nos enseñan las lecturas de hoy. Dios no está en el trueno ni los relámpagos, no está en el poder o el ruido de las armas, ¡se esconde en la brisa ligera!

Frente al despliegue planificado y metódico del Terror, los vandeanos sabían bien que serían aplastados. Sin embargo, ofrecieron cantando su sacrificio al Señor. Fueron esa brisa ligera, brisa aparentemente barrida por la poderosa tempestad de las “columnas infernales”.

Pero Dios estaba allí. ¡Su poder se reveló en la debilidad! La historia -la verdadera historia- sabe que en el fondo los campesinos vandeanos triunfaron. Con su sacrificio impidieron que la mentira de la ideología se erigiera en maestra. Gracias a los vandeanos, la Revolución ha tenido que quitarse la máscara y revelar su rostro de odio hacia Dios y hacia la fe. Gracias a los vandeanos, los sacerdotes no se convirtieron en los esclavos serviles de un estado totalitario y pudieron ser los servidores libres de Cristo y de la Iglesia.

Los vandeanos oyeron la llamada que Cristo nos lanza en el Evangelio de hoy: “¡Confiad! ¡Soy yo, no temáis!” Cuando rugía la tempestad, cuando la barca hacía aguas por todas partes, no tuvieron miedo…tan seguros estaban de que, más allá de la muerte, el Corazón de Jesús sería su única patria.

Hermanos míos, los cristianos necesitamos ese espíritu de los vandeanos. ¡Necesitamos ese ejemplo! ¡Como ellos, tenemos que abandonar nuestros campos y cosechas, dejar sus surcos, para combatir no por intereses humanos, sino por Dios!

¿Quién se levantará hoy por Dios? ¿Quién se enfrentará a los modernos perseguidores de la iglesia? ¿Quién tendrá el coraje de levantarse sin otras armas que el rosario y el Sagrado Corazón, para enfrentarse a las columnas de la muerte de nuestro tiempo que son el relativismo, el indiferentismo y el desprecio de Dios? ¿Quién dirá a este mundo que la única libertad por la que merece la pena morir es la libertad de creer?

Como nuestros hermanos vandeanos de otro tiempo, estamos llamados hoy a dar testimonio, es decir, ¡al martirio! Hoy en Oriente, en Pakistán, en África, nuestros hermanos cristianos mueren por su fe, aplastados por las columnas del islamismo perseguidor.

Y tú, pueblo de Francia, tú, pueblo de la Vendée, ¿cuándo te levantarás con las armas pacíficas de la caridad y la oración para defender tu fe? Amigos, la sangre de los mártires corre por vuestras venas, ¡sed fieles! Somos todos espiritualmente hijos de la Vendée mártir. Incluso nosotros, los africanos, que hemos recibido tanto de los misioneros vandeanos que vinieron a morir entre nosotros para anunciar a Cristo. Debemos ser fieles a su herencia.

Las almas de estos mártires nos rodean en este lugar. ¿Qué nos dicen? ¿Qué quieren transmitirnos? Para empezar su coraje. Cuando se trata de Dios no hay otro compromiso, ¡el honor de Dios no se disputa! Y ello debe empezar por nuestra vida personal, de oración y de adoración. Es tiempo, hermanos míos, de rebelarnos contra el ateísmo práctico que asfixia nuestras vidas. ¡Oremos en familia, pongamos a Dios en primer lugar! ¡Una familia que reza es una familia que vive! ¡Un cristiano que no reza, que no sabe dejar sitio a Dios a través del silencio y la adoración, acaba muriendo!

Del ejemplo de los vandeanos debemos también aprender el amor al sacerdocio. Se rebelaron porque sus “buenos curas” eran amenazados.

Vosotros, los más jóvenes, si sois fieles al ejemplo de vuestros mayores, ¡amad a vuestros curas, amad el sacerdocio! Debéis preguntaros: ¿Y yo, soy llamado a ser sacerdote, siguiendo a aquellos buenos curas martirizados por la Revolución? ¿Tendré la valentía de dar mi vida por Cristo y mis hermanos?

Los mártires de la Vendée nos enseñan además el sentido del perdón y la misericordia. Ante la persecución, ante el odio, guardaron en el corazón el deseo de la paz y el perdón. Recordad cómo el general Bonchamp liberó a cinco mil prisioneros solo unos minutos antes de morir. Sepamos enfrentar el odio sin resentimiento y sin acritud. ¡Somos el ejército del Corazón de Jesús y como él queremos estar llenos de dulzura!

Finalmente, de los mártires vandeanos, necesitamos aprender el sentido de la generosidad y el don gratuito. Vuestros ancestros no se batieron por sus intereses, no tenían nada que ganar. Nos dan hoy una lección de humanidad. Vivimos en un mundo marcado por la dictadura del dinero, del interés, de la riqueza. El gozo del don gratuito es despreciado y objeto de burla en todas partes. Sin embargo, solamente el amor generoso, el don desinteresado de la propia vida pueden vencer el odio por Dios y los hombres que es la matriz de toda revolución. Los vandeanos nos enseñaron a resistir estas revoluciones. Nos mostraron que frente a las columnas infernales, como frente a los campos de exterminio nazis o los gulags comunistas, ante la barbarie islamista, solo hay una respuesta posible: el don de sí, de toda la vida. ¡Solo el amor puede vencer el poder de la muerte!

Todavía hoy, tal vez más que nunca, los ideólogos de la revolución pretenden destruir el lugar natural del don de sí mismo, de la generosidad gozosa y del amor. Estoy hablando de la familia.

La ideología de género, el desprecio de la fecundidad y de la fidelidad son los nuevos slogans de esta revolución. Las familias son hoy como otras Vendées a las que hay que exterminar. Se planifica metódicamente su desaparición, como se hizo en otro tiempo en la Vendée.  Estos nuevos revolucionarios se inquietan frente a la generosidad de las familias numerosas. Se burlan de las familias cristianas porque ellas encarnan todo lo que ellos odian. Están dispuestos a lanzar sobre África nuevas “columnas infernales” para presionar a las familias e imponerles la esterilización, el aborto y la anticoncepción. ¡África resistirá como hizo la Vendée! Por todas partes las familias deben ser como la punta de lanza de esta revuelta contra la nueva dictadura del egoísmo.

En adelante, en el corazón de cada familia, de cada cristiano, de cada hombre de buena voluntad, debe librarse una “Vendée interior”. ¡Todo cristiano es espiritualmente un vandeano! No dejemos que se ahogue en nosotros el don generoso y gratuito. Sepamos, como los mártires de la Vendée, extraer este don de su fuente: el Corazón de Jesús.

¡Oremos para que una poderosa y alegre Vendée interior se alce en la Iglesia y en el mundo! Amen.

Prev Next

Excepciones que destruyen la regla

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Siempre se ha dicho que la excepción justifica la regla. El problema no es, pues, que haya excepciones, sino que las excepciones sean(...)

Leer más...

¿Qué queda del catolicismo a día de hoy?

Autor: Luis Fernando PÉREZ, periodista

De siempre se nos ha dicho, porque era cierto, queLeer más...

Vivir como cristianos en un mundo no cri…

Autor: Leonardo LUGARESI, teólogo

El cristianismo ha sido, al menos durante(...)

Leer más...

Silencio, se mata

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

“Silencio, se rueda” es la frase típica cuando se está grabando una película. En los hospitales abundan los carteles de enfermeras con un(...)

Leer más...

Del individualismo a los constructores d…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO, FIDA y PMA

Las palabras del Papa Francisco al Cuerpo Diplomático del pasado 8 de(...)

Leer más...

Excusas para una guerra

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Dice un viejo refrán que “cuando quieras matar a tu perro debes decir que está rabioso”. O sea, cuando quieras romper con alguien,(...)

Leer más...

Ratzinger profetizó la "letanía" del nue…

Autor: Juan José ROMERO, escritor

Las «letanías» de la Iglesia del Nuevo Paradigma están recogidas(...)

Leer más...

¿De dónde saca el cardenal Marx la idea …

Autor: Alexander LUCIE-SMITH, sacerdote

El cardenal Reinhard Marx ha provocado una polémica al sugerir la(...)

Leer más...

Sobre las informaciones de capitulación …

Autor: George WEIGEL, escritor

El «examen de conciencia» es una parte importante de la espiritualidad(...)

Leer más...

Cuatro palabras

Autor: Joseph ZEN, cardenal arzobispo emérito de Hong Kong

Algunas personas(...)

Leer más...

El país imaginario visitado por Mons. Ma…

Autor: José Miguel ARRÁIZ, ingeniero

Las reciente declaraciones de Mons. Marcelo Sánchez Sorondo, Canciller de(...)

Leer más...

En la Iglesia católica no hay "cambios d…

Autor: George WEIGEL, escritor

Desde que Thomas Kuhn lo popularizase en su libro de 1962 Leer más...

Líneas rojas en China

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La diplomacia no es un oficio fácil y quizá por eso no hay muchos diplomáticos buenos, aunque yo soy amigo de alguno excelente.(...)

Leer más...

Líneas rojas en China

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La diplomacia no es un oficio fácil y quizá por eso no hay muchos diplomáticos buenos, aunque yo soy amigo de alguno excelente. Lo que(...)

Leer más...

¡No toquéis a los mártires chinos!

Autor: Luigi NEGRI, arzobispo emérito de Ferrara

Ante la confusa situación de la Iglesia italiana (y no solo), nos cuesta salir del inquietante(...)

Leer más...

"Humanae vitae" bajo asedio

A cincuenta años de su publicación, la encíclica de Pablo VI "Leer más...

Santo Tomás de Aquino: la razón silencio…

Autor: Tomas SALAS, doctor en Filología

Basta leer un fragmento o una parte de la(...)

Leer más...

La hora de los sacerdotes casados

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

El viaje del Papa a Chile y Perú estuvo polarizado por la cuestión del apoyo del Pontífice a monseñor Barros, el obispo chileno(...)

Leer más...

Identidad católica reducida

Autor: Alonso GRACIÁN, escritor

“Unos pocos solamente piensan en la verdad depositada en el ser de las cosas”. Anselmo(...)

Leer más...

El Papa y "los zurdos"

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Cuando escribo este artículo, el Papa se encuentra ya en Perú, donde ha condenado enseguida la corrupción, que afecta a las élites políticas(...)

Leer más...

Mentes mentirosas

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

La etimología de las palabras esconde sabidurías muy hondas y provechosas. A nadie se le ocurriría pensar(...)

Leer más...

Mi casa es casa de oración

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

Queridos hermanos sacerdotes, queridos todos: os escribo esta carta con todo cariño y con la normal preocupación y máximo interés(...)

Leer más...

En Chile, Francisco se desdobla. Y no se…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Leer más...

Falsos derechos, prudencia y libertad re…

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Todos los años el Santo Padre se reúne con los embajadores acreditados ante la Santa Sede. El discurso al Cuerpo Diplomático es uno(...)

Leer más...

Historias de Curia. El desquite del card…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

El Leer más...

Tres opciones para el futuro

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Hay unos datos recientes sobre la situación de la Iglesia en España, que nos pueden ayudar a entender no sólo lo que está(...)

Leer más...

Por qué Ratzinger no es herético. La pal…

Autor: Sandro MAGISTER, Periodista

El ataque frontal a la teología de(...)

Leer más...

Ratzinger rehabilita a Müller. Pero tamb…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Leer más...

Se desploman los bautizos en España. Alg…

Autor: José Manuel GONZÁLEZ GUADALIX, sacerdote

Números cantan y además con una tenacidad insultante. Aporto dos datos. En el año 2015 se(...)

Leer más...

Continuidad sin ruptura

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Justo antes de acabar el año, Benedicto XVI, nos ha regalado una nueva y breve intervención, en forma de prólogo a un libro(...)

Leer más...

Familia cristiana e ideología de género

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

El domingo después de Navidad y anterior a Año Nuevo, si(...)

Leer más...

Vaticano sin paz. Dinero, sexo y pesebre…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Navidad de tensión este año en el(...)

Leer más...

Nuestros esfuerzos y los giros inesperad…

Autor: José Luis RESTÁN, periodista

Al comienzo de su libro La infancia de JesúsLeer más...

El Niño Jesús, el origen de la Creación …

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

En estos días navideños los cristianos celebramos con alegría la venida al mundo del Salvador, su Nacimiento, o dicho(...)

Leer más...

Navidad y esperanza

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Entre tantas preocupaciones e incluso escándalos, que salpican nuestra vida, la de la sociedad y la de la Iglesia, se nos puede olvidar(...)

Leer más...

Nadie lo escucha cuando defiende la vida…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Leer más...