Text Size
Tuesday, June 02, 2020
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

La acción de San Pablo en el Areópago

There are no translations available.

Autor: Leonardo LUGARESI, profesor de Teología

El primer punto sobre el cual concentrar la atención es la dedicación “a un dios desconocido” que san Pablo afirma haber visto escrita en la plataforma de un altar de Atenas, y de la cual comienza su discurso kerigmático a los filósofos paganos de la ciudad.

En la mentalidad religiosa politeísta de la época, el significado de esa dedicación debía ser muy diferente del que san Pablo le atribuye. Como todo sistema religioso, también el politeísmo greco-romano debe comprenderlo, si quiere gestionar la relación con lo divino – que a fin de cuentas es la razón de ser de toda religión. Pero lo divino – en cuanto por definición es supra-humano – no es comprensible por parte del hombre. Y entonces el modo politeísta de resolver este problema es buscar soportar el impacto de la sobreabundancia divina a través de la multiplicación serial de las denominaciones divinas y de las respectivas prácticas cultuales. Por eso la inclusividad es una de sus características esenciales, sin la cual fracasa y muere. Sin embargo, en su esfuerzo de trazar todo el mundo divino el politeísmo está de todos modos obligado a admitir que no conoce todos los nombres de los dioses. De aquí la ansiedad que induce al devoto a agregar justamente la invocación a un “dios desconocido”, para estar seguro de no haber dejado afuera a ninguno.

Ahora bien, lo que san Pablo hace al recoger esta apelación que viene del corazón del paganismo – y dando, al principio, la impresión de valorizarlo – es precisamente cambiar profundamente el sentido y denunciar el fracaso de tal línea de conducta religiosa.

Si, efectivamente, el título “dios desconocido” no es otra cosa que el sustituto de un posterior nombre divino, al hombre religioso le quedaría siempre la duda que puede haber todavía otra forma de expresión de lo divino que esa etiqueta no cubre. Poner en la cuenta una “n” desconocida no le es suficiente al politeísmo para resolver su ecuación teológica, dada la hipótesis siempre inminente que las manifestaciones de lo divino pueden, por el contrario, ser “n + 1”.

Es necesario entonces que el “dios desconocido” signifique mucho más. No simplemente “un” dios desconocido, sino “el” Dios desconocido, es decir, el verdadero Dios. Ese Dios desconocido que el politeísmo no está en condiciones de aferrar y que, por el contrario, san Pablo proclama que ha venido a revelar.

Es necesario entonces que la radicalidad de lo divino respecto al modo en el que la religión politeísta lo piensa sea reconocida por ésta. Y es precisamente en este reconocimiento del límite el requisito previo que sólo puede abrir a los interlocutores de san Pablo hacia una verdadera escucha de su mensaje, venciendo la fácil tentación de reducirlo a un “anunciador de divinidades extranjeras”, para tratarlo según la lógica inclusiva del sistema religioso vigente, es decir, con una cooptación en el panteón.

La “krisis” cristiana aquí ejercitada por san Pablo – separando de su contexto un elemento del politeísmo, profundizándolo y recolocándolo en otro plano de la verdad – se configura de este modo como un encuentro que, al ingresar dentro de ese ambiente cultural, lo pone en discusión internamente y lo juzga. La “krisis” actúa como una espada que corta y desestructura el sistema con el que confronta, obligando a los que son sus artífices, usuarios y defensores a cuestionar sus propias certezas.

Este examen, o si se quiere, esta purificación, es la premisa necesaria para una “chrêsis”, para un uso recto de todos esos elementos de la cultura pagana de la que los cristianos reconocen el valor.

*

Pero el segundo aspecto del relato de Hch 17, 16-34 que es necesario subrayar es que también san Pablo lleva a cabo una revisión crítica de su actitud inicial. En otras palabras, la “krisis” opera también sobre él.

El texto dice efectivamente que el apóstol “tembló de indignación en su espíritu al ver que la ciudad estaba llena de ídolos”. Préstese atención: esta violenta reacción suya no es de ninguna manera psicológica, sino cultural, en el sentido que corresponde plenamente a un código de comportamiento que un fariseo piadoso como Saulo/Pablo tiene perfectamente interiorizado. Es la respuesta única y necesaria que un seguidor del Dios verdadero debe dar frente a la idolatría, a la cual se le responde solamente con la indignación y la condena. ¿Pero ésta es ya la “krisis”? No, porque no se trata de un juicio que entra, separa y, en consecuencia, distingue, sino más bien es un juicio que queda afuera y rechaza en bloque. Sobre esta base, evidentemente, no es posible ninguna “chrêsis”.

Pero el relato prosigue diciendo que san Pablo no sólo “discutía mientras tanto en la sinagoga, con los judíos y los adoradores” – lo que parece totalmente coherente con indignada repulsa de la idolatría pagana de la que hablamos recién –, sino también “en el ágora, día tras día, con los que encontraba”, y esto, por otro lado, está lejos de ser obvio.

No me detengo en el implícito, pero reconocidísimo "encanto" socrático que el autor de los Hechos de los Apóstoles imprime en este punto a su personaje, comúnmente reconocido por los comentaristas como una de las claves de lectura de todo el episodio. Me limito a poner en evidencia que está precisamente aquí – en la decisión paulina de hablar con cualquiera en el espacio público, sin cerrarse, a causa del juicio inicial de condena de la impiedad reconocida como rasgo característico de la ciudad, dentro del recinto de una relación exclusiva con los judíos y los temerosos de Dios – el supuesto imprescindible de la “krisis” y de la “chrêsis” que él después hace realidad y la razón del carácter de reflexibilidad que tal proceso asume inevitablemente.

Decidiendo, efectivamente, entrar en diálogo con todo aquél con el que se encuentra, san Pablo debe dar necesariamente crédito también a los idólatras, tomar en serio su posición, y sobre este cambio de actitud se funda la intención de entrar en su campo y de hacer propia, aunque en modo profundamente crítico, su instancia religiosa.

El valor paradigmático de la acción misionera de san Pablo en Atenas y el alcance crítico y autocrítico de su discurso, en orden a la posibilidad de fundar una “chrêsis”, un uso correcto incluso de la religión pagana, serán plenamente comprendidos por la exégesis de los Padres de la Iglesia.

Prev Next

Abandonarse en Dios

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

En el comentario a la actualidad de la Iglesia de la semana pasada, afirmé que adaptarse es sucumbir. No soy ningún profeta. Me limito(...)

Leer más...

San José de Arimatea

Autor: Ana HERNÁNDEZ, periodista

No estaba en el radar de Jesús, no queda constancia de una conversación,(...)

Leer más...

Las ideologías dominantes y la Iglesia

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

El reciente acuerdo entre el Partido Socialista, Podemos y Bildu ha hecho saltar(...)

Leer más...

Adaptarse es sucumbir

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Mientras en algunos países los obispos siguen peleando con los respectivos gobiernos por la negativa de estos a permitir las misas con público -los más(...)

Leer más...

El "Synodale Weg" y el irreflexivo plano…

Autor: Pietro DE MARCO, filósofo

Los obispos alemanes parecen no ser conscientes de(...)

Leer más...

No tengáis miedo

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

En la biografía de Benedicto XVI que acaba de publicar -de momento sólo en alemán- Peter Seewald, el Papa emérito afirma que la sociedad(...)

Leer más...

Carta de Benedicto XVI sobre San Juan Pa…

Autor: Benedicto XVI, Papa emérito

El 18 de mayo, se cumplirán 100 años desde que el papa(...)

Leer más...

Carta a un concejal despistado

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

Sr. Concejal, D. Aarón Cano: Siento desmentirle, defender la verdad y decirle que se ha equivocado usted plenamente,(...)

Leer más...

Cristo y Jonás

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

A pesar de estar aún confinados, aunque ya menos que antes, ésta ha sido una semana de noticias con largo recorrido: Sínodo de Alemania,(...)

Leer más...

La ideología de género al servicio del a…

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Acaba de publicarse en Alemania un libro de Peter Seewald titulado «Benedickt XVI.(...)

Leer más...

Sexo, mujeres, poder. Los tres desafíos …

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

La pandemia de coronavirus ha hecho que el “camino(...)

Leer más...

Poder y sinodalidad

Autor: Gerhard MÜLLER, prefecto emérito de Doctrina de la Fe

La apostolicidad y la sinodalidad son dos(...)

Leer más...

Tiempo de espiritualidad

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Lo más destacado de la semana, que no lo más importante, ha sido el enfrentamiento entre algunas Conferencias Episcopales y sus respectivos gobiernos sobre(...)

Leer más...

Hombres delicados

Autor: Carlos Andrés GÓMEZ, doctor en Filosofía

De mis años escolares tengo una enorme cantidad(...)

Leer más...

La existencia del infierno

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Uno de los interrogantes de mucha gente es si existe o no el(...)

Leer más...

La desescalada

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Mientras la pandemia está en expansión en algunos países, en otros parece que ya se ha estabilizado e incluso que su incidencia va disminuyendo.(...)

Leer más...

Dios es misericordia

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Era inevitable que, más pronto o más tarde, saltara la polémica de si la pandemia que padecemos es o no un castigo divino. Destacadas(...)

Leer más...

Celibato, Amazonía, Alemania. Vuelve al …

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

En la mañana del domingo de Pascua y en la mañana del lunes de Gloria la revista(...)

Leer más...

La pandemia a la luz del Cántico de Jere…

Autor: Anthelme ADZAKLUI, religioso FM

Desde el acontecimiento salvador de la segunda persona de la Trinidad, Jesucristo, encarnado, muerto y resucitado, la mirada del mundo(...)

Leer más...

Pulmones y corazones

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Nos adentramos en el tiempo(...)

Leer más...

¡Es la Teología, estúpìdos!

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

Varios amigos lamentan la cobardía de algún obispacho (contracción de «obispo(...)

Leer más...

Una Semana Santa diferente

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Esta semana han sido dos las noticias más destacadas relacionadas con la(...)

Leer más...

La Pascua del cardenal Pell

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

“Lo que más deseo afra es celebrar una misa”,(...)

Leer más...

La Semana Santa del cardenal Pell

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Cuando en Roma todavía era de noche, hoy martes 7 de abril el tribunal supremo de Australia(...)

Leer más...

Una Semana Santa única

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Todas las semanas, desde hace años, dedico este comentario a analizar la actualidad de la Iglesia. Esa actualidad sigue centrada en lo que la(...)

Leer más...

El régimen chino y su culpabilidad moral…

Autor: Charles MAUG BO, cardenal arzobispo de Rangún

El viernes pasado, el Papa(...)

Leer más...

Compañeros en la tribulación y también e…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

El autor del último libro de la Biblia se presenta así: “Yo, Juan, hermano vuestro,(...)

Leer más...

Un Wittenberg a cámara lenta sinodal

Autor: George Weigel, escritor

Como demostró magistralmente Carlos Eire, de la Universidad de(...)

Leer más...

Pedir sin insultar

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

El mundo continúa sometido al imperio del coronavirus que, como un dictador sangriento,(...)

Leer más...

Nada nuevo bajo el sol: La Iglesia, culp…

Autor: Jorge GONZÁLEZ GUADALIX, sacerdote

Siempre es bueno tener a alguien a quien echar la culpa, y(...)

Leer más...

Es más que el coronavirus. Es un cambio …

Autor: Roberto PERTICI, historiador

El texto de Pietro De Marco, como siempre, me(...)

Leer más...

La peste de la banalidad

Autor: Pietro DI MARCO, filósofo

En la coyuntura mundial de la pandemia actual(...)

Leer más...

Coronavirus: La obediencia cristiana a l…

Autor: José María URABURU, sacerdote

La Iglesia Católica, fiel a su historia, ha de librar(...)

Leer más...

Tiempo de oportunidades

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Las medidas que los obispos están tomando para evitar que la participación en las distintas actividades de la Iglesia contribuya a la expansión de la(...)

Leer más...

Dios detiene el coronavirus

Autor: Domingo DE ALMOGUERA, escritor

La epidemia del coronavirus supondrá(...)

Leer más...

Agua y cambio climático

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Con el lema «Agua y cambio climático», este 22 de marzo se conmemora(...)

Leer más...