Text Size
Wednesday, August 12, 2020
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

María, misericordia, esperanza y consuelo

There are no translations available.

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

En el pasado mes de junio, el Santo Padre sumó tres nuevas invocaciones marianas a las Letanías Lauretanas, con las que habitualmente concluye el rezo del Santo Rosario. Como se sabe, estas letanías provienen del santuario de Loreto, de donde toman su nombre, y fueron oficialmente aprobadas en el siglo XVI. Posteriormente, han ido recibiendo algunos añadidos, al hilo de acontecimientos históricos y eclesiales. Así, en medio de la Primera Guerra Mundial, el papa Benedicto XV incluyó el título “Reina de la Paz”, mientras que Pío XII introdujo la invocación “Reina Asunta al Cielo” tras la aprobación del dogma de la Asunción de la Virgen. Por decisión de san Pablo VI, al finalizar el Concilio Vaticano II, se insertó “Madre de la Iglesia”. Por su parte, san Juan Pablo II agregó “Reina de las Familias”.

Las tres expresiones que el papa Francisco ha incorporado son, en latín, “Mater Misericordiae”, “Mater Spei” y “Solacium migrantium”, que podemos traducir como “Madre de la Misericordia”, “Madre de la Esperanza” y “Consuelo de los migrantes”. Detengámonos, pues, en estas tres nuevas menciones de las letanías de la Virgen María, que responden a la vivencia del pueblo fiel de Dios en esta coyuntura de pandemia por Covid-19, a sus sufrimientos y anhelos.

Madre de la Misericordia. Se trata de un modo de referirse a María que encontramos ya en la oración de la Salve y que, por tanto, ha iluminado la vida del pueblo creyente desde hace siglos. En estos tiempos de coronavirus, como en tantos otros momentos a lo largo de la historia, hemos sentido el corazón desgarrado. Nos ha visitado la enfermedad y la muerte, hemos visto zarandeadas nuestras seguridades, nos está golpeando atrozmente el desempleo y la crisis económica. En ese contexto hemos confiado en el personal sanitario y en las medidas de prevención comunitaria, seguimos esperando en el trabajo de los científicos e investigadores en pos de una vacuna y de una cura eficaz. Valoramos asimismo los esfuerzos que apoyan a las personas más vulnerables. En todo ello hemos experimentado, a través del calor y la bondad de la familia, de los vecinos y los amigos, y también del altruismo de diversas instituciones, entre ellas Cáritas, que nuestras penas y amarguras encontraban algo de alivio. A pesar de todo, cuando más agobiados estábamos, nunca hemos hallado tanta serenidad como cuando hemos acudido a la Virgen María y nos hemos refugiado bajo su amparo. Entonces, hemos percibido a las claras que ella es Madre de Misericordia. Su ternura nos ha sostenido y confortado en nuestro confinamiento. Y lo sigue haciendo, si nos acercamos a ella con devoción filial.

 Madre de la Esperanza. Desde que se identificó el primer brote de Covid-19, en la ciudad china de Wuhan, han pasado poco más de seis meses. A lo largo de este medio año hemos pasado por diferentes vicisitudes. Tras la incertidumbre inicial, los meses de marzo y de abril fueron tremendamente arduos en Europa (sobre todo, en Italia y en España) con una gran cantidad de contagios, hospitalizaciones y fallecimientos. Después, hemos vivido una mejora de las condiciones epidemiológicas y se han atenuado las restricciones impuestas por la emergencia sanitaria. Pero, al mismo tiempo, sabemos que en otros puntos del planeta (sobre todo, en África, en América del Norte y del Sur) la pandemia sigue galopante y fustigando a las poblaciones más pobres. Ya hay más de 10 millones de personas afectadas y más de 500.000 han perecido. Podemos sentir que el agotamiento y el escepticismo nos llevan a la postración y la tristeza. En esa situación haremos bien en recurrir a la Virgen María, para que aumente en nosotros la certeza de que ella es en verdad Madre de la Esperanza. Ella jamás nos defrauda. Tampoco nos decepciona. Ella mantiene el ritmo de nuestra espera, como solemos cantar en Adviento. Ella, que guardaba todas las cosas meditándolas en su corazón (Lc 2, 19), sigue abogando para que cesen todas nuestras dificultades. Ella, que fue fiel hasta el final, junto a la cruz de su divino Hijo (Jn 19, 25), permanece a nuestro lado en medio de nuestros desconciertos y apatías. Ella nos anima, nos fortalece y nutre nuestra esperanza.

Consuelo de los Migrantes. Junto a las invocaciones por así decir “genéricas”, las Letanías Lauretanas aluden a algunos grupos de personas que requieren una atención particular. Concretamente, decimos que la Madre de Dios es “Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consoladora de los afligidos, Auxilio de los cristianos”. Ahora ponemos bajo su manto a los migrantes y, en esa palabra, incluimos a quienes no tienen más remedio que abandonar sus lugares de origen, a quienes sufren desplazamiento forzoso, a quienes son víctimas de trata de personas, a quienes desarrollan su vida familiar en nuevas sociedades que, con frecuencia, los miran con hostilidad y recelo. Según datos oficiales de la ONU, en 2019 había más de 271 millones de migrantes; quienes se han visto obligados a dejar sus hogares son 71 millones, entre los que hay 30 millones de refugiados y 41 millones de desplazados internos. Todos ellos pueden acogerse a la protección de la Virgen María como Consuelo de los Migrantes. El término latino “Solacium migrantium” puede traducirse como Consuelo, pero también como “Ayuda” de los migrantes. Y es que la Virgen Madre es, al mismo tiempo, consuelo afectivo y ayuda efectiva. Así también debe ser nuestra Iglesia: madre, consuelo y ayuda de los migrantes y de cuantos están solos y apesadumbrados, de quienes, entre congojas y desgracias, no tienen a nadie que enjugue sus lágrimas.

Escribo estas líneas en el mes de julio, teniendo ya cerca la popular fiesta de la Virgen del Carmen, presente en tantos hogares y en tantos rincones de nuestra geografía. Como “Estrella de los Mares”, Nuestra Señora alumbra nuestro caminar. Y, de un modo singular, cuida y socorre a los pescadores y a los marineros. De hecho, la Iglesia celebra ese día la Jornada del Apostolado del Mar, teniendo muy presente las preocupaciones, pesares y tribulaciones de estas personas y sus familias, no olvidando nunca sus afanes y penurias. Ojalá puedan sentir todos, pero principalmente quienes dirigen a ella su clamor entre las inclemencias de la vida, que María es realmente Madre de la Misericordia, Madre de la Esperanza y Consuelo de los migrantes. Ojalá que cada uno de nosotros, individual o comunitariamente, podamos robustecer la plegaria, así como la acción solidaria por la gente del mar, por los migrantes y para que se erradiquen los cuantiosos flagelos que angustian a la humanidad. Para lograr este hermoso objetivo, nos vendrá bien escuchar las sublimes palabras de san Bernardo de Claraval, quien exhorta a buscar infatigablemente a María para no quedar desorientado: “Oh tú, quien quiera que seas, que te sientes lejos de tierra firme, arrastrado por las olas de este mundo, en medio de las borrascas y tempestades, si no quieres zozobrar, no quites los ojos de la luz de esta estrella… Mira la estrella, invoca a María… Siguiéndola, no te extraviarás; …si Ella te protege, nada tendrás que temer; si Ella te conduce, no te cansarás; si Ella te es favorable, alcanzarás la meta” (Hom. super Missus est, II, 17: PL CLXXXIII, 70-b, c, d, 71-a).

(Publicado en la revista de la Diócesis de Jaén. 4.7.2020)

Prev Next

Clericalismo

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

La Congregación para la Doctrina de la Fe ha declarado nulos todos los bautismos que se hayan hecho sin seguir la fórmula utilizada por(...)

Leer más...

Persecución nada encubierta

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

¿Existe en España y en muchos países que antes(...)

Leer más...

Crisis-decadencia de la Iglesia

Autor: Héctor AGUER, arzobispo emérito de La Plata

Numerosos autores han hablado, ya(...)

Leer más...

El silencio de los corderos

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

“Los católicos tienen el derecho a ser considerados con respeto”. Son palabras del cardenal Lacroix, arzobispo de Quebec, dirigidas a las autoridades de esa(...)

Leer más...

El culto litúrgico a los beatos y santos…

Autor: José Antonio DA CONCEICAO, sacerdote

La Biblia nos revela desde el Antiguo Testamento la voluntad amorosa de Dios de comunicar su santidad al pueblo:(...)

Leer más...

Las parroquias, a examen

En pleno verano y con muchas parroquias cerradas o bajo mínimos debido a la pandemia, la Congregación para el Clero, que preside el cardenal Stella, ha sacado un documento sobre las parroquias. Sin que se pueda decir que hay(...)

Leer más...

La sangre de Cristo y sus tres heridas

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

El 30 de junio de 1960, san Juan XXIII escribió la carta apostólica Inde aprimis, sobre(...)

Leer más...

El futuro es el pasado

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Esta semana me han llamado la atención los pronunciamientos de dos cardenales africanos. Prácticamente han pasado desapercibidos, primero por su contenido y segundo porque(...)

Leer más...

Mi tiempo en prisión

Autor: George PELL, cardenal prefecto emérito de la Secretaría de Economía del Vaticano

Leer más...

Experimento social de libro en Seattle

Autor: Jorge SOLEY, periodista

Lo que ha sucedido durante el mes de junio en Seattle ha sido una auténtica delicia para cualquier observador de la realidad. Nos referimos, claro está, a lo que(...)

Leer más...

De nuevo, el Concilio

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

El Concilio Vaticano II vuelve a estar en el centro del debate interno en la Iglesia, aunque esta vez ese debate se esté dando(...)

Leer más...

Regresar a Galilea en tiempos de pandemi…

Autor: Isabel VARGAS, ama de casa

Inimaginable cuando estábamos celebrando el fin y principio de año 2019-2020, que en pocos días un minúsculo virus, el(...)

Leer más...

María, misericordia, esperanza y consuel…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

En el pasado mes de junio, el Santo Padre sumó tres nuevas invocaciones marianas a las Letanías(...)

Leer más...

Los enemigos del perdón

Autor: Santiago Martín, sacerdote FM

El marxismo ha ocasionado muchos males a la Iglesia. El primero fue convencer a muchos pastores de que no había que hablar de la(...)

Leer más...

El rejuvenecer del águila

Autor: Manuel MORALES, sacerdote agustino

En esta mi bendita “clausura” del confinamiento, me trae el corazón a la memoria, junto a una multitud de gracias y gozos, alguna que(...)

Leer más...

Dos años de la reforma del Catecismo sob…

Autor: Francisco C. LÓPEZ, doctor en Ciencias Políticas

Se cumplen dos años de la reforma del número 2267 del Catecismo de la Iglesia Católica sobre la pena de muerte. Leer más...

El fracaso del acuerdo de 2018 con China

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

El próximo 22 de septiembre,(...)

Leer más...

María, poder y gloria

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

La noticia de esta semana ha sido la salida del Papa emérito del Vaticano para ir a Alemania, a Ratisbona, a acompañar a su(...)

Leer más...

Charles de Foucauld y el islam

Autor: Juan Carlos SOLEY, economista

La noticia de la próxima canonización(...)

Leer más...

¿Qué nos dice hoy el Inmaculado Corazón …

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Este año se cumplen 50 años desde que se(...)

Leer más...

Agustino de clausura

Autor: Manuel MORALES, sacerdote agustino

Es un “empleo” que tuve en alguna rara ocasión, obligado por uno de mis posoperatorios, pero entonces con dolores, sacrificado, y no de muy(...)

Leer más...

La Iglesia alemana, entre "reclamo nacio…

Autor: Roberto PERTICI, historiador

Los artículos de Sandro Magister y Pietro De Marco(...)

Leer más...

Año del Agradecimiento

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Dicen que en las grandes crisis sale de dentro lo mejor y también lo peor que hay en el hombre. En esta terrible pandemia(...)

Leer más...

Dar al César en una epidemia. Los límite…

Phil LAWLER, periodista

Mi amigo y colega Jeff Mirus nos advierte de que no debemos apresurarnos a juzgar(...)

Leer más...

Negocios vaticanos. La venganza del card…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Han impactado, el 5 de junio, el arresto y(...)

Leer más...

Pandemia, cuarentena, funcionarios, past…

Autor: Héctor AGUER, arzobispo emérito de La Plata

La palabra pandemia, como tantas otras(...)

Leer más...

Luz, sal, levadura

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

La difícil situación generada en Estados Unidos tras el presunto asesinato de George Floyd, afroamericano, a manos de un policía, con saqueos e incendios(...)

Leer más...

Sínodo alemán. Sobre el nuevo presidente…

Autor: Pietro DE MARCO, filósofo

En las aventuras revolucionarias, las formulaciones de la(...)

Leer más...

Cansados y agobiados

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Leer más...

Abandonarse en Dios

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

En el comentario a la actualidad de la Iglesia de la semana pasada, afirmé que adaptarse es sucumbir. No soy ningún profeta. Me limito(...)

Leer más...

San José de Arimatea

Autor: Ana HERNÁNDEZ, periodista

No estaba en el radar de Jesús, no queda constancia de una conversación,(...)

Leer más...

Las ideologías dominantes y la Iglesia

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

El reciente acuerdo entre el Partido Socialista, Podemos y Bildu ha hecho saltar(...)

Leer más...

Adaptarse es sucumbir

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Mientras en algunos países los obispos siguen peleando con los respectivos gobiernos por la negativa de estos a permitir las misas con público -los más(...)

Leer más...

El "Synodale Weg" y el irreflexivo plano…

Autor: Pietro DE MARCO, filósofo

Los obispos alemanes parecen no ser conscientes de(...)

Leer más...

No tengáis miedo

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

En la biografía de Benedicto XVI que acaba de publicar -de momento sólo en alemán- Peter Seewald, el Papa emérito afirma que la sociedad(...)

Leer más...

Carta de Benedicto XVI sobre San Juan Pa…

Autor: Benedicto XVI, Papa emérito

El 18 de mayo, se cumplirán 100 años desde que el papa(...)

Leer más...