Text Size
Friday, January 15, 2021
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

María, misericordia, esperanza y consuelo

There are no translations available.

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

En el pasado mes de junio, el Santo Padre sumó tres nuevas invocaciones marianas a las Letanías Lauretanas, con las que habitualmente concluye el rezo del Santo Rosario. Como se sabe, estas letanías provienen del santuario de Loreto, de donde toman su nombre, y fueron oficialmente aprobadas en el siglo XVI. Posteriormente, han ido recibiendo algunos añadidos, al hilo de acontecimientos históricos y eclesiales. Así, en medio de la Primera Guerra Mundial, el papa Benedicto XV incluyó el título “Reina de la Paz”, mientras que Pío XII introdujo la invocación “Reina Asunta al Cielo” tras la aprobación del dogma de la Asunción de la Virgen. Por decisión de san Pablo VI, al finalizar el Concilio Vaticano II, se insertó “Madre de la Iglesia”. Por su parte, san Juan Pablo II agregó “Reina de las Familias”.

Las tres expresiones que el papa Francisco ha incorporado son, en latín, “Mater Misericordiae”, “Mater Spei” y “Solacium migrantium”, que podemos traducir como “Madre de la Misericordia”, “Madre de la Esperanza” y “Consuelo de los migrantes”. Detengámonos, pues, en estas tres nuevas menciones de las letanías de la Virgen María, que responden a la vivencia del pueblo fiel de Dios en esta coyuntura de pandemia por Covid-19, a sus sufrimientos y anhelos.

Madre de la Misericordia. Se trata de un modo de referirse a María que encontramos ya en la oración de la Salve y que, por tanto, ha iluminado la vida del pueblo creyente desde hace siglos. En estos tiempos de coronavirus, como en tantos otros momentos a lo largo de la historia, hemos sentido el corazón desgarrado. Nos ha visitado la enfermedad y la muerte, hemos visto zarandeadas nuestras seguridades, nos está golpeando atrozmente el desempleo y la crisis económica. En ese contexto hemos confiado en el personal sanitario y en las medidas de prevención comunitaria, seguimos esperando en el trabajo de los científicos e investigadores en pos de una vacuna y de una cura eficaz. Valoramos asimismo los esfuerzos que apoyan a las personas más vulnerables. En todo ello hemos experimentado, a través del calor y la bondad de la familia, de los vecinos y los amigos, y también del altruismo de diversas instituciones, entre ellas Cáritas, que nuestras penas y amarguras encontraban algo de alivio. A pesar de todo, cuando más agobiados estábamos, nunca hemos hallado tanta serenidad como cuando hemos acudido a la Virgen María y nos hemos refugiado bajo su amparo. Entonces, hemos percibido a las claras que ella es Madre de Misericordia. Su ternura nos ha sostenido y confortado en nuestro confinamiento. Y lo sigue haciendo, si nos acercamos a ella con devoción filial.

 Madre de la Esperanza. Desde que se identificó el primer brote de Covid-19, en la ciudad china de Wuhan, han pasado poco más de seis meses. A lo largo de este medio año hemos pasado por diferentes vicisitudes. Tras la incertidumbre inicial, los meses de marzo y de abril fueron tremendamente arduos en Europa (sobre todo, en Italia y en España) con una gran cantidad de contagios, hospitalizaciones y fallecimientos. Después, hemos vivido una mejora de las condiciones epidemiológicas y se han atenuado las restricciones impuestas por la emergencia sanitaria. Pero, al mismo tiempo, sabemos que en otros puntos del planeta (sobre todo, en África, en América del Norte y del Sur) la pandemia sigue galopante y fustigando a las poblaciones más pobres. Ya hay más de 10 millones de personas afectadas y más de 500.000 han perecido. Podemos sentir que el agotamiento y el escepticismo nos llevan a la postración y la tristeza. En esa situación haremos bien en recurrir a la Virgen María, para que aumente en nosotros la certeza de que ella es en verdad Madre de la Esperanza. Ella jamás nos defrauda. Tampoco nos decepciona. Ella mantiene el ritmo de nuestra espera, como solemos cantar en Adviento. Ella, que guardaba todas las cosas meditándolas en su corazón (Lc 2, 19), sigue abogando para que cesen todas nuestras dificultades. Ella, que fue fiel hasta el final, junto a la cruz de su divino Hijo (Jn 19, 25), permanece a nuestro lado en medio de nuestros desconciertos y apatías. Ella nos anima, nos fortalece y nutre nuestra esperanza.

Consuelo de los Migrantes. Junto a las invocaciones por así decir “genéricas”, las Letanías Lauretanas aluden a algunos grupos de personas que requieren una atención particular. Concretamente, decimos que la Madre de Dios es “Salud de los enfermos, Refugio de los pecadores, Consoladora de los afligidos, Auxilio de los cristianos”. Ahora ponemos bajo su manto a los migrantes y, en esa palabra, incluimos a quienes no tienen más remedio que abandonar sus lugares de origen, a quienes sufren desplazamiento forzoso, a quienes son víctimas de trata de personas, a quienes desarrollan su vida familiar en nuevas sociedades que, con frecuencia, los miran con hostilidad y recelo. Según datos oficiales de la ONU, en 2019 había más de 271 millones de migrantes; quienes se han visto obligados a dejar sus hogares son 71 millones, entre los que hay 30 millones de refugiados y 41 millones de desplazados internos. Todos ellos pueden acogerse a la protección de la Virgen María como Consuelo de los Migrantes. El término latino “Solacium migrantium” puede traducirse como Consuelo, pero también como “Ayuda” de los migrantes. Y es que la Virgen Madre es, al mismo tiempo, consuelo afectivo y ayuda efectiva. Así también debe ser nuestra Iglesia: madre, consuelo y ayuda de los migrantes y de cuantos están solos y apesadumbrados, de quienes, entre congojas y desgracias, no tienen a nadie que enjugue sus lágrimas.

Escribo estas líneas en el mes de julio, teniendo ya cerca la popular fiesta de la Virgen del Carmen, presente en tantos hogares y en tantos rincones de nuestra geografía. Como “Estrella de los Mares”, Nuestra Señora alumbra nuestro caminar. Y, de un modo singular, cuida y socorre a los pescadores y a los marineros. De hecho, la Iglesia celebra ese día la Jornada del Apostolado del Mar, teniendo muy presente las preocupaciones, pesares y tribulaciones de estas personas y sus familias, no olvidando nunca sus afanes y penurias. Ojalá puedan sentir todos, pero principalmente quienes dirigen a ella su clamor entre las inclemencias de la vida, que María es realmente Madre de la Misericordia, Madre de la Esperanza y Consuelo de los migrantes. Ojalá que cada uno de nosotros, individual o comunitariamente, podamos robustecer la plegaria, así como la acción solidaria por la gente del mar, por los migrantes y para que se erradiquen los cuantiosos flagelos que angustian a la humanidad. Para lograr este hermoso objetivo, nos vendrá bien escuchar las sublimes palabras de san Bernardo de Claraval, quien exhorta a buscar infatigablemente a María para no quedar desorientado: “Oh tú, quien quiera que seas, que te sientes lejos de tierra firme, arrastrado por las olas de este mundo, en medio de las borrascas y tempestades, si no quieres zozobrar, no quites los ojos de la luz de esta estrella… Mira la estrella, invoca a María… Siguiéndola, no te extraviarás; …si Ella te protege, nada tendrás que temer; si Ella te conduce, no te cansarás; si Ella te es favorable, alcanzarás la meta” (Hom. super Missus est, II, 17: PL CLXXXIII, 70-b, c, d, 71-a).

(Publicado en la revista de la Diócesis de Jaén. 4.7.2020)

Prev Next

Violencia y violencias

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

La noticia de esta semana, sin duda, ha sido la toma del Congreso norteamericano por una multitud de seguidores del aún presidente Trump. Me(...)

Leer más...

"Annus horribilis" para la Secretaría de…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Sobre lo que queda de la mítica y omnipotente(...)

Leer más...

Nacer esta Navidad

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Las fiestas de Navidad suponen la alegre conmemoración del(...)

Leer más...

La corrupción de la libertad

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Le creó como un animal, del género homo y de la especie sapiens, pero que(...)

Leer más...

San Ambrosio y San José

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

El arzobispo emérito de Philadelphia, monseñor Chaput, ha intervenido en una cuestión que está generando mucha polémica en Estados Unidos: la posibilidad de que(...)

Leer más...

Ante el debate sobre la ley de eutanasia

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

El próximo día 17, jueves, parece(...)

Leer más...

Fraternidad universal y derechos humanos

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

La fecha del 10 de diciembre, aniversario de la(...)

Leer más...

Un Adviento diferente

Autor: Santiago MARTÍN sacerdote FM

Estamos ya en Adviento y parece como si este año todo girara en torno a la epidemia del virus Covid. Y me refiero no(...)

Leer más...

El Adviento como apertura

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Como “tiempo fuerte” que es, el Leer más...

Europa no debe sucumbir a la red Soros

Autor: Viktor ORBAN, presidente de Hungría

Muchos creen que el primer ministro de(...)

Leer más...

Iglesias cerradas. ¿Qué ha cambiado en l…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

No pasan inadvertidas, en el Vaticano, las restricciones impuestas(...)

Leer más...

El cardenal Becciu se defiende

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Entre otras muchas cosas que han ocurrido esta semana y que afectan a la Iglesia, merece la pena detenerse en tres: los ataques a(...)

Leer más...

Carta abierta sobre el "caso Becciu"

Autor: Andrea PAGANINI

Querido periodista católico, no soy nadie, no tengo título, pero amo a la Iglesia y al Papa. Leer más...

Raíces teológicas del antropocentrismo e…

Autor: Héctor AGUER, arzobispo emérito de La Plata

En numerosos pasajes del Antiguo Testamento se encarece la dignidad del hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios; esta referencia(...)

Leer más...

La esperanza en la encíclica "Fratelli T…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

La esperanza es la actitud que mejor describe la invitación que nos hace, cada año, el Adviento.(...)

Leer más...

¿Serán pocos los que se salvan?

Autor: George PELL, cardenal prefecto emérito de la Secretaría de Economía del Vaticano

En 1972 participé en(...)

Leer más...

La Teología del Pueblo o la transformaci…

Autor: Carlos Daniel LASA, doctor en Filosofía

Unas breves notas, sabiendo que el formato impide un desarrollo(...)

Leer más...

Tiempos apostólicos

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

La publicación, por parte de la Santa Sede, del documento sobre el ex cardenal McCarrick cierra, al menos de momento, un lamentable capítulo de(...)

Leer más...

Las tres lecciones del informe McCarrick

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Son por lo menos tres las lecciones que se extraen de las 461 páginas del Informe sobre(...)

Leer más...

Hacia, con y de los pobres

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Coincidiendo con el 33º domingo del Tiempo Ordinario, este 15 de noviembre de 2020 celebramos la IV(...)

Leer más...

Impunidad

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Aunque los ojos del mundo han estado puestos, esta semana, en lo que pasaba en Estados Unidos, en lo que afecta a la Iglesia(...)

Leer más...

¿Creían los primeros cristianos en la in…

Autores: Yasmín ORÉ y Jesús URONES, matrimonio de teólogos

En los próximos días celebraremos la festividad de(...)

Leer más...

Arde Polonia

Autor: Malgorzata WOLCZYK, periodista

Polonia, lo mismo que España, está desgarrada en dos,(...)

Leer más...

La verdad no admite cambios

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Esta semana, la noticia, sin duda, ha estado en unas declaraciones del Papa aparecidas en un documental sobre él, titulado “Francesco”, sobre la legalización(...)

Leer más...

El hambre no deja de hacer estragos. Día…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Leer más...

Vencer el mal a fuerza de bien

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Esta semana hemos celebrado la fiesta litúrgica de Santa Teresa de Jesús, Teresa la Grande, fundadora en tiempos revueltos y doctora de la Iglesia(...)

Leer más...

Rezar por la España de todos

Autor: Adolgo GONZÁLEZ, obispo de Almería

Es la Virgen del Pilar(...)

Leer más...

Encíclica "Fratelli tutti"

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

La encíclica “Fratelli tutti” (“Hermanos todos”) del Papa Francisco ha entusiasmado a algunos y decepcionado e incluso irritado a otros. Para entender a unos(...)

Leer más...

Cuando el dogma se vive firmemente

Autor: Charles J. CHAPUT, arzobispo emérito de Philadelphia

Cuando la senadora Dianne Feinstein(...)

Leer más...

El Cristo comunista chino

Cameron HILDITCH, historiador

A principios de este año tuvimos noticia de la intención del Partido Comunista Chino (PCC) de elaborar su propia “traducción” del texto bíblico aprobado por(...)

Leer más...

Volver a San Francisco

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

No es fácil mantener la paz y la esperanza en medio de tanta convulsión como hay en la Iglesia y en el mundo. Esta(...)

Leer más...

Todos los "no" del Papa Francisco a los …

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

En medio del desinterés general(...)

Leer más...

De nuevo, la amenaza de cisma

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Sin duda que la noticia de la semana ha sido la dimisión de monseñor Becciu como prefecto de la Congregación para la Causa de(...)

Leer más...

Una crisis de fe nunca vista antes

Autor: Willem J. EIJK, cardenal arzobispo de Utrecht

La(...)

Leer más...

El fracaso del diálogo

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Esta ha sido una semana intensa, de noticias nada buenas. Un sacerdote italiano, dedicado a ayudar a los emigrantes sin papeles, fue asesinado a(...)

Leer más...

El posconcilio y los grandes "saltos ade…

Autor: Roberto PERTICI, filósofo

En una reciente intervención intenté señalar, aunque en un(...)

Leer más...