Segunda renuncia en la Conferencia Episcopal alemana. Ahora, el secretario general

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El sacerdote jesuita Hans Langendörfer, una de las figuras más influyentes de la Iglesia en Alemania de los últimos tiempos, ha anunciado inesperadamente su renuncia como Secretario General de la Conferencia Episcopal Alemana. El religioso ocupaba dicho cargo desde 1996.

La noticia de su renuncia se suma a la igualmente inesperada decisión del cardenal Reinhard Marx, quien anunció el 11 de febrero que no seguirá siendo presidente de la conferencia episcopal.

Al igual que el cardenal Marx, el jesuita alemán de 68 años, que ha sido secretario general de la conferencia episcopal desde 1996, dijo que creía que «ahora es un buen momento para entregar esta oficina a manos más jóvenes».

También indicó que un laico o laica podría ser su sucesor. Sería la primera vez en los 172 años de historia de la conferencia que un ministro no ordenado ocupara el cargo.

Como secretario general durante el último cuarto de siglo, el P. Langendörfer ha jugado un papel muy influyente en la mayoría de las decisiones importantes de la jerarquía alemana.

De hecho, ha sido una figura destacada en la preparación y puesta en marcha de la polémica Asamblea Sinodal.

Poco antes del comienzo dicha asamblea, el sacerdote jesuita aseguró a un periódico alemán que era «inaceptable» que todos los asuntos relacionados con el sínodo alemán se decidieran en Roma y se tomaran sin la participación de las Iglesias locales. Y también indicó que «no se prohibiría hablar sobre la ordenación de mujeres», a pesar de que tal cosa fue descartada por San Juan Pablo II en la carta apostólica Ordinatio Sacerdotalis.

Los medios de comunicación católicos del país germánico apuntan que el P. Langerdörfer tuvo una clara influencia en el reciente sínodo amazónico, con el fin de que la Iglesia aprobara la ordenación de mujeres como diaconisas y la ordenación de hombres casados, a fin de facilitar que se hiciera lo mismo en Alemania.

En 2015, el Padre Langendörfer estuvo detrás de los cambios controvertidos a la Iglesia en la legislación laboral de Alemania que, por primera vez, permitieron a las instituciones de la Iglesia emplear a católicos divorciados y civilmente casados y aquellos que viven en uniones del mismo sexo.

El colectivo feminista María 2.0 ha solicitado ya que sea una mujer quien suceda al sacerdote jesuita en el cargo de responsable de la Secretaría General del episcopado alemán.