Carta del cardenal Pell desde la cárcel

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Por su enorme interés, ofrecemos a continuación la carta escrita desde la cárcel por el cardenal Pell, en la que reitera su inocencia.

Prisión de Evaluación de Melbourne. 1/8/19

Estimada Kathy, hermanos y hermanas en Cristo del grupo de apoyo al cardenal,

Ante todo, permítanme agradecer sus oraciones y mensajes de apoyo. Proporcionan una inmensa consolación, humana y espiritualmente hablando.

Les acerco una explicación. He recibido entre 1500-2000 cartas y todas serán contestadas. Hasta ahora sólo he respondido a cartas de mis compañeros prisioneros (a casi todos los que escribieron) y a unos pocos casos especiales. La amabilidad de ustedes no será olvidada y será siempre recordada con afecto.

Mi fe en Nuestro Señor, como la de ustedes, es una fuente de fortaleza. Saber que mi pequeño sufrimiento puede ser utilizado con buenos propósitos al estar unidos a los sufrimientos de Jesús me da un objetivo y me orienta.

Siempre debemos recordar que la Iglesia es única, no solo en el sentido que las buenas familias permanecen juntas, no importa cuáles sean sus diferencias, sino porque la Iglesia de Cristo se basa en la Iglesia Católica, la cual constituye el Cuerpo de Cristo. Un antiguo dicho enseña que debe haber unidad en lo esencial (lo esencial es Jesús), mientras que puede haber diversidad en las cuestiones no-esenciales.

Estoy de acuerdo que tenemos motivos para estar preocupados por el "Instrumentum Laboris" del Sínodo sobre la Amazonia. Este no es el primer documento de baja calidad que ha elaborado la Secretaría del Sínodo. El cardenal G. Muller, anteriormente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha escrito una crítica excelente. No soy experto sobre la región, pero estuve en Iquitos en el Perú amazónico, donde un sacerdote de Sydney, el padre John Anderson, administra una parroquia de piedad ejemplar, actividad pastoral y ortodoxia. Como en la Amazonia, todavía tiene que correr un montón de agua antes del Sínodo.

Un punto es fundamental. La Tradición Apostólica, las enseñanzas de Jesús y los apóstoles, tomadas del Nuevo Testamento y enseñadas por Papas y Concilios a través del Magisterio, es doctrinalmente el único criterio para toda enseñanza sobre doctrina y práctica. Amazonia o no, en cada país la Iglesia no puede permitir que ninguna confusión, mucho menos ninguna enseñanza contraria, dañe la Tradición Apostólica.

El Espíritu sigue estando con la Iglesia. Ustedes tienen todo el derecho de hacer que sus voces sean escuchadas, en forma razonable y en caridad. No debemos esperar lo peor.

De ustedes en el Señor,
Su agradecido hermano

+ George Card. Pell