El papel de la religión en la aparición de la agricultura

Print
There are no translations available.

Autor: Francisco GARCÍA, químico

El descubrimiento de las culturas sumeria, egipcia y del Indo llevó a algunos arqueólogos a hablar de la revolución del neolítico. Según ellos, la aparición de la agricultura y la domesticación de animales permitieron a los nómadas asentarse en ciudades y el superávit de alimentos fomentó la especialización de los hombres en tareas diferentes, la jerarquización de la sociedad y la aparición de la religión, organizada entorno a los templos.

Con el tiempo, se tuvo que desechar que el proceso fuese tan rápido como para hablar de revolución, pero subsistió la idea de que el motor del cambio debía ser el económico. Esta última idea también ha tenido que ser desechada como consecuencia del hallazgo del complejo megalítico de Gobekli Tepe en 1995, en el sureste de Turquía, cerca de la antigua ciudad de Edesa (la actual Sanliurfa). La secuencia de los hechos ha resultado ser diferente los templos se construyeron antes que las ciudades. Más aún, fue probablemente la religión la que catalizó el desarrollo de la agricultura.

En la cima de la colina Gobekli Tepe se han desenterrado unas cuatro construcciones circulares de la veintena que existen. Sus altos muros de piedra están reforzados con doce pilares rectangulares de caliza, tallados en un solo bloque, en forma de “T”, y separados entre sí de forma regular. En su centro se alzan otros dos monolitos antropomórficos, también en forma de “T”, pero mucho más grandes, de cinco metros y medio de altura, de unas 15 toneladas de peso y profusamente decorados con animales y alguna figura humana. Se trata de los templos más antiguos conocidos.  Fueron edificados hacia el 9500 antes de Cristo por cazadores-recolectores que carecían de cerámica, de metales, de ruedas y de animales de carga (no había comenzado la domesticación de animales).

La edificación de tales templos implica la existencia de abundante mano de obra y un esfuerzo de organización muy considerable. La religión debió constituir, sin duda, el nexo de unión necesario para mantener la cooperación entre los constructores del templo, ya que los cazadores-recolectores estaban acostumbrados a vivir en grupos de reducido tamaño y gran movilidad. A lo sumo, se habían formado pequeños asentamientos en lugares donde se acumulaba la caza y había suficiente grano en estado salvaje para almacenar en graneros comunales. En todo caso, los restos óseos encontrados en las inmediaciones sugieren que la alimentación de los constructores era a base de caza, principalmente gacelas. Dado que las construcciones pétreas se cubrieron de tierra hacia el 8000 a.C. el culto en Gobekli Tepe duró unos 1500 años.

Estudios genéticos recientes indican que la agricultura se desarrolló en la misma región por la misma época (entre 8300 y 7500 a.C.) por cazadores-recolectores locales. De hecho, la ciudad más antigua conocida Çatalhöyük, de unos 8000 habitantes, situada en el centro de Turquía y fundada hacia el 7500 a.C., poseía una incipiente agricultura. La desaparición del culto en Gobekli Tepe, que había ido languideciendo lentamente, puede explicarse por la aparición de la agricultura. Al desarrollarse los cultivos, los primitivos cazadores-recolectores acabaron ocupando pequeños asentamientos distantes de este gran centro cultual, al que sería cada vez más difícil acudir, aunque conservaran la misma religión. Así, Nevali Çori, un poblado a orillas del Éufrates a 60 km de Gobekli Tepe y de la misma época, posee un templo cuadrado de reducidas dimensiones, con trece pilares en los muros de piedra y con dos monolitos antropomórficos en el centro.

Algunos autores suponen que al acabar la última glaciación, hacia el 10000 a.C. surgió una nueva religión en la que el papel del hombre jugaba un papel más importante que el que tenía en la época anterior. Así, mientras que en las pinturas de las cavernas (del 15000 al 30000 a.C.) el hombre parecía estar a la altura de los animales que cazaba, en Gobekli Tepe los animales están a un nivel claramente inferior. Ahora bien si el hombre es superior a animales y plantas nada le impide modificar las plantas y domesticar a los animales en beneficio propio, que es justamente el primer paso hacia la agricultura y ganadería. De otro lado, es muy posible que la preocupación continuada por el sustento del gran número de  trabajadores que construían Gobekli Tepe favoreciera los primeros rudimentos de la agricultura.

No se sabe qué otras informaciones aparecerán cuando finalicen las excavaciones en Gobekli Tepe, ni si se llegarán a interpretar correctamente los círculos, los pilares y sus inscripciones. Lo que parece evidente es que en el Oriente Medio los templos se erigieron antes que las ciudades y hay buenas razones para pensar que la religión favoreció el desarrollo de la agricultura en la zona.