Una crisis de fe nunca vista antes

Print
There are no translations available.

Autor: Willem J. EIJK, cardenal arzobispo de Utrecht

La caída de la Iglesia holandesa puede enseñar algo interesante sobre las causas de una crisis de fe jamás vista antes como entidad. Probemos volver a los años 1960s del siglo pasado. El 9 de octubre de 1947, para ser precisos, un grupo de nueve personas – laicos y sacerdotes – se reunió en el Seminario menor de la arquidiócesis de Utrecht para discutir los cambios inquietantes que se observaban entre los católicos de todo el país.

Los resultados de ese encuentro fueron publicados en un libro con un título significativo: “Onrust in de Zielzorg” [“Fermento en el cuidado de las almas”]. Ellos constataron una fatiga de la pastoral, además veían que el vínculo entre los católicos y la Iglesia no se fundamentaba más en los contenidos de la fe, sino que era un vínculo de tipo social. Se visualizaba a la fe como un conjunto de mandamientos y un sistema de verdades abstractas que no afectaban a la vida cotidiana. La pertenencia a la Iglesia era en esencia un factor comunitario: se iba a la escuela elemental católica, después a la escuela secundaria, se era miembro de asociaciones católicas, sobre todo en el campo deportivo y en el escoutismo. Se era católico por motivos de pertenencia social, porque se crecía en estructuras católicas, no en base a una fe vivida. […]

Seguramente la Iglesia holandesa, con su unidad basada en los vínculos sociales más que en la fe verdadera, no podía soportar cambios culturales tan radicales como los de los años 1960s. En esa década creció rápidamente la riqueza per capita, lo que puso a las personas en condiciones de vivir autónomamente y, en consecuencia, independiente una de la otra. Fue un gran impulso hacia la cultura individualista convertida después en hiper-individualista. […]

El hiper individualista no quiere un ser que lo trascienda, como la familia, el Estado, la Iglesia o Dios. Y se manifiesta la necesidad de una de estas realidades, se trata de una necesidad con fines utilitaristas, es decir, por intereses – en general económicos – que el individuo mismo no puede satisfacer por sí solo, con sus propias fuerzas. En este clima no se nos puede imaginar pertenecientes a una comunidad, como la Iglesia, que tiene convicciones comunes, mucho menos tener por encima de sí a un Papa o a una jerarquía que enseñan las verdades de la fe, incluida la moral, guiados por el Espíritu Santo y participando de la autoridad de Cristo. […]

Lo que impacta es el hecho que en Holanda el debate sobre la introducción de la eutanasia ha precedido al de la despenalización del aborto, al contrario de lo que sucedió prácticamente en todos los otros países. El motivo es que probablemente en nuestro país se comenzó a hablar de eutanasia ya en 1969, con el folleto “Medische macht en medische ethiek” [“Poder médico y ética médica”], de Jan Hendrik van den Berg, profesor de psiquiatría de la Universidad de Leyden, que abogaba por la eliminación de los niños nacidos con graves anomalías físicas causadas por el talidomida, un fármaco tomado por las mujeres embarazadas contra las náuseas. […]

Católicos y protestantes han sabido mantener una mayoría en el Parlamento hasta 1967. En 1980 el partido católico y dos partidos protestantes se fusionaron en el Christen-Democratisch Appel (CDA), convertido en los años 1980s en el primer partido con casi un tercio de bancas en el Parlamento. Pero esto no impidió a esta institución aprobar la ley sobre el aborto en 1981. El CDA se ha secularizado y ha perdido muy velozmente sus rasgos originarios. […] Además de este partido “democristiano”, el más grande, hay dos partidos protestantes más pequeños: la Christen-Unie (CU) y la Staatkundig Gereformeerde Partij (SGP). […]

El CDA tiene hoy 19 bancas en el Parlamento, el CU 5 y el SGP 3. Es decir, los partidos políticos cristianos tienen hoy juntos sólo 27 bancas sobre un total de 150. Pero esto no quita que su influencia política se hace sentir. Los Países Bajos tienen ahora un gobierno que consiste en un partido liberal de derecha, un partido liberal de izquierda – que abogó por la ley sobre la eutanasia en el 2002 y por la legalización del llamado matrimonio entre personas del mismo sexo en el 2001, además del CDA y la CU. Estos dos últimos partidos cristianos constituyen un impedimento al plan que tenía el gobierno anterior, que era hacer aprobar una ley sobre la llamada “vida cumplida”, para permitir la asistencia al suicidio de personas que dicen sufrir insoportablemente y sin perspectivas por causas no médicas, como la soledad, un luto, la edad avanzada. […] Si bien los liberales en el gobierno se han pronunciado favorables a aprobar esta propuesta legislativa, los dos partidos cristianos han estado en condiciones de bloquearla. […]

Una de las intenciones del Concilio Vaticano II era que la Iglesia se abriera a la sociedad, cosa que hizo, pero por su parte la sociedad no se abrió a la Iglesia. Peor aún, la ha expulsado de la vida pública. Además la Iglesia ha caído en una de las más profundas crisis de fe de su historia y no se encuentra hoy en la mejor posición para transmitir la fe a la sociedad. Muchos laicos y muchos pastores están confundidos respecto a los contenidos de la fe. Sólo después de haber puesto en orden la casa propia la Iglesia será nuevamente capaz de evangelizar al mundo. […]

Muchos hablan del peligro de un cisma, pero pienso que no. Pienso más bien que habrá en muchas partes del mundo lo que ya sucedió con nosotros en Holanda. Hubo una sanación silenciosa a través del recambio de las generaciones. […] ¿Por qué, en última instancia, quiénes permanecerán en la Iglesia? Prácticamente ya no están los sacerdotes y laicos de 1968, de aquellos años de confusión y con ideas ultra progresistas. En Holanda todavía están los que creen, oran y tienen una relación personal con Cristo.