El Santo ¿Padre?

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Con frecuencia los católicos denominamos al Papa como el Santo Padre; pero ¿es mera palabrería o realmente lo creemos? En mi caso y en el de todos ustedes (supongo) las normas sociales elementales habrán sido adquiridas por las indicaciones de sus progenitores.

 

 

Así, yo no canto en la mesa mientras como porque se me dijo (con buen criterio)  que durante el almuerzo no se hacía tal, sino que se debía esperar al menos a la sobremesa. Me indicaron así mismo que debía sentarme a comer habiéndome lavado las manos, por una cuestión de higiene. Se me enseñó la bondad de contestar a quién me preguntaba mirando a la cara, saludar al entrar en una tienda o una casa, masticar con la boca cerrada y dejar salir antes de entrar en una habitación. Todas estas indicaciones las hice mías porque me fueron sugeridas por mis progenitores y más tarde comprendí completamente la bondad de tales actos. Pero primero hubo una confianza en su criterio, previa a la propia crítica a lo indicado. Siempre supe que en caso de duda, era mejor equivocarse obedeciendo a quien por amor me guiaba, que basarme en un criterio por formar aún (el mío).

 Por eso, cuando el Santo Padre indica a los católicos tal o cual manera de comportarnos ante situaciones varias me sorprende ver con que poco asentimiento actuamos. Los laicos y lo que es peor, los presbíteros. Veamos varios ejemplos. Él solicita a los sacerdotes vestir como manda el canon 284 del Código del derecho canónigo [Los clérigos han de vestir un traje eclesiástico digno, según las normas dadas por la Conferencia Episcopal y las costumbres legítimas del lugar.] ¿Lo hacen mayoritariamente? Me inclino por un no (al menos en Europa). Él desde a solemnidad del Corpus Christi del 22 de Mayo del 2008,ha tomado la decisión de distribuir la Sagrada comunión únicamente en la boca y de rodillas. ¿Comulgamos siguiendo su ejemplo? Si no nos arrodillamos al menos ¿lo hacemos en la boca? El Papa ha decidido colocar el crucifijo en medio del altar durante la celebración pues señala la centralidad del Crucificado en la celebración eucarística y la exacta orientación interior con la cual la asamblea es llamada a estar durante la liturgia. Los sacerdotes ¿siguen su ejemplo? Podríamos indicar más temas como el de la música sacra, la traducción correcta del misal, etc.

Son muchos y diferentes ejemplos en importancia y desobediencia, pero que parten de un mismo impulso. ¿Debo dejarme guiar y después sopesar las ventajas de lo indicado o debo estudiar previamente lo que se me pide y después actuar en conciencia? Quien responda afirmativamente a lo primero actuará como un hijo. El que conteste a lo segundo afirmativamente lo hará sin duda refiriéndose a la fe adulta pero no se comportará como hijo, a lo más, como hermano.