Encerrados para acertar

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El martes comineza el segundo cónclave que voy a vivir en mi vida adulta. El primero, del que saliera elegido el cardenal Joseph Ratzinger (el cardenal por el que yo suspiraba) resultó breve y ahora todos dicen que sin sorpresas. Salvo la del elegido, un alemán (no puede ser alemán, se dijo, y menos aún el gran inquisidor). El segundo comienza el martes. El primero me cogió con ganas pues era la novedad. Este aún con más por las difíciles y especiales razones que a nadie escapan. No son buenos tiempos para la Iglesia. Ferozmente atacada, con dudas internas, con muchos pecados entre sus sacerdotes, con políticas anteriores equivocadas e incluso desastrosas (Ostpolitik, tratamiento de la pederastia, caso Maciel, trato otorgado al rito preconciliar...) la debilidad a nivel institucional es evidente. El non praevalebunt empero, nos permite poner las cosas en su sitio. Por ello, haya calma, sin olvidar el "a Dios rogando y con el mazo dando".

 

Nos han empachado durante las congregaciones generales tanto la prensa como los mismos cardenales con el tema del perfil del candidato y las diferentes ternas que se manejan. He leído tantas opciones que el sorpresón sería que alguine no hubiera acertado, como hiciera el burro con la flauta.

En el cónclave se elige al futuro Papa, pero resulta fundamental saber quien pudiera ser el secretario de Estado, pues es la combinación de ambos la que define hasta los nimios detalles la realización del programa papal. El papado de BXVI no se entiende sin el papel jugado por el cardenal Bertone (dudo que la Historia sea benévola con el italiano). Por ello hasta que no conozcamos la dupla (bien pudiera el nuevo Papa mantener brevemente a Bertone en sus cargos, por lo que habría que esperar al cambio para conocer las intenciones del nuevo pontífice) no habrá que hacer juicios de valor tajantes.

Son 115 los cardenales electores. Lo normal es que escojan a uno de los que con ellos está en la sala. Sin conocerlos a todos y centrándonos en la treintena de los probables elegidos diría que no hay ninguno malo malísimo que pudiera desbaratar la Iglesia. Cierto es que hay media docena que precisarían de una lluvia de oraciones para lograr que su pontificado resultase adecuado a las necesidades que mayoritariamente se estiman. Y dejando claro lo primero que salga el que salga, lo consideraré "mi Papa", que contará con nuestras oraciones y apoyo, que dispondrá de la efecaz ayuda del Espíritu Santo y que una vez escogido, no habrá preferencias sino adhesiones, voy a dar dos nombres. Uno es el candidato que me parece que saldrá elegido. El otro el que yo votaría.

El elegido. Cardenal Angelo Bagnasco. Es una cardenal que apenas se menciona entre los favoritos (aunque nadie lo da por descartado) y que no tiene ninguna cualidad "negativa". Nada en él genera rechazo entre los cardenales o amplios sectores de la Iglesia. Se graduó en Filosofía en la Universidad de Génova en 1979, y tiene una larga experiencia en la enseñanza en los distintos niveles: de 1975 a 1984 fue profesor de italiano en la escuela primaria del seminario diocesano de Génova. De 1980 a 1998 fue profesor de metafísica y ateísmo contemporáneo en la Facultad de Teología del Norte de Italia. De 1980 a 1993 fue asistente diocesano de la Federación Universitaria Católica Italiana.

Fue ordenado obispo el 7 de febrero de 1998, convirtiéndose en el obispo titular de la Diócesis de Pesaro, y dos años más tarde fue elevado al rango de arzobispo. En junio de 2003, en plena guerra de Irak, fue nombrado ordinario militar para Italia. El 29 de agosto de 2006, fue nombrado arzobispo de Génova, en lugar del cardenal Tarcisio Bertone, quien fue designado Secretario de Estado Vaticano. Es el actual presidente de la Conferencia Episcopal Italiana desde marzo de 2007. Fue creado cardenal por el papa Benedicto XVI en noviembre del mismo año. Desde septiembre de  2011, es vicepresidente del Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas.

Por tanto vemos que 1º es un eso pesado de los obispos y cardenales italianos, el grupo nacional más numeroso del cónclave. Es arzobispo de una importante diócesis y preside la conferencia episcopal, única presidencia de designacioón directa del Santo Padre (goza por ello del aval del saliente BXVI) 2º Se formó en Génova y se le señala como uno de los muchachos del difunto cardenal Siri, gloria de la Iglesia más tradicional. Desde un punto de vista conservador (claramente mayoritario en este cónclave) es muy bien visto. 3º Es un profesor especializado en el estudio del ateísmo, autentica lacra de occidente. Un hombre muy preparado desde el punto de vista intelectual, algo básico en el próximo pontificado como continuación de la labor de BXVI. Y 4º en las recientes elecciones italianas no dudo en apoyar al candidato adecuado, el tecnócrata Monti, aun sabiendo que su resultado sería regular en el mejor de los escenarios. Entendió que lo mejor no es el resultadismo, sino señalar lo bueno. 5º Pese a ser un reconocido obispo que se maneja muy bien con el poder político por sus formas y mesura, no ha dudado en atacar a los que apoyan el "matrimonio" homosexual. 

El deseado. Cardenal Raymond Burke. Apenas sí es nombrado como posibilidad. Dos de sus cualidades juegan en su contra. por un lado su nacionalidad, estadounidense. Algunos cardenales pueden dejarse impresionar por aquellos que sostienen que un papa estadounidense enojaría a China y al Islam. Su otra destacada cualidad es su amor por el tradicionalismo. Es junto al cardenal Ranjith el máximo exponente del amor al rito extraordinario. Estos son sus "defectos". Veamos ahora sus virtudes.

Aunque estudió en el Seminario de la Santa Cruz de La Crosse (Wisconsin) fue ordenado sacerdote por el Papa Pablo VI el 29 de junio de 1975 en la Basílica de San Pedro. Después de su ordenación, regresó a La Crosse y fue rector asociado en la Catedral de San José Obrero y enseñó religión en la Aquinas High School. En 1980, regresó a Roma y obtuvo un doctorado en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana. El 10 de diciembre de 1994 fue nombrado obispo de La Crosse y recibió la ordenación episcopal el 6 de enero de 1995 en la Basílica de San Pedro. El 2 de diciembre de 2003 fue nombrado Arzobispo de Saint Louis. El 27 de junio 2008 el Papa Benedicto XVI lo nombró Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica. Fue creado y proclamado Cardenal por el Papa Benedicto XVI en el consistorio del 20 de noviembre de 2010.

Por ello, vemos que 1º es un experto (uno de los mayores, sino el mayor) canonista de la Iglesia. Un sabio. 2º Es un cardenal de los denominados curiales, estos son lo que llevan tanto tiempo en el Vaticano que lo conocen de arriba a abajo y por ello están muy capacitados para conocer sus detalles y proceder a la obligatoria reforma. Los cardenales curiales le ven como uno de los suyos 3º Tiene amplia experiencia pastoral. Ha sido 14 años obispo y en dos diócesis diferente, siendo la de St Louis  una diócesis importante. No despierta por ello recelo entre los cardenales no curiales. 4º Se enfrenta abiertamente a los políticos por sus posturas proaborto y sostiene la necesidad de negarles la comunión. No le tiembla el pulso. Es un encendido cardenal provida. 5º Su amor por la liturgia (celebra en ambos ritos con perfección) le señala como uno de los poquísimos que pudiera terminar la labor iniciada por BXVI para reintegrar a los lefevristas en el seno de la Iglesia. Esto sin ser una necesidad imperiosa se entiende como algo bueno sobre lo que trabajar, sobre todo en honor a BXVI. 6º Es un ferviente y devoto cardenal mariano, como lo fueran Pío IX, JPII o el mismo BXVI.

El cónclave comienza el martes. Cuanto más tarden en escoger más posibilidades tendrán los que señalo. Creo que el sábado tendremos Papa, bien pudiera ser uno de los dos. Si la elección se retrasase, cualquier candidato sería posible, pero yo apostaría decididamente por uno de los dos.