a los que también nombró apóstoles

Print
There are no translations available.

En la Misa de hoy, Lucas nos cuenta (6,12-19) como tras rezar, “Jesús llamó a sus discípulos, escogió de entre ellos a doce, a los que también nombró apóstoles

Las dos palabras las usamos con frecuencia, pero muchas veces lo hacemos sin saber lo que hay detrás y lo que realmente significan esas palabras. ¿qué más dará? Puede decir alguno. Pero la respuesta es que si Jesús eligió personalmente hace 2000 años, no ha dejado de hacerlo desde entonces cada día y nos toca saber si somos apóstoles o discípulos.

Discípulo es un término que proviene del latín y que, en su origen refería a las personas que aprendían, que se deja enseñar. Así, todos somos creyentes que queremos aprender y que nos dejamos enseñar. Más aun, nosotros, Franciscanos de María que iniciamos el noveno curso de formación. Y cada día en el Evangelio aprendemos y consolidamos enseñanzas que nos deberían llevar a ser mejores, a avanzar hacia la vida eterna.

Apóstol es, el propagador, por tanto, en el caso de los cristianos, el propagador de la fe. ¿somos apóstoles? ¿somos propagadores? Desde luego los sacerdotes lo son. Pero no solo ello, los catequistas lo son, cuando diriges una Escuela agradecimiento lo eres, cuando enseñas a tu niño pequeño a rezar el Jesusito de mi vida, cuando debates (o peleas) con tu hijo adolescente por la importancia de ir a Misa. Hay tantos y tantos casos en lo que propagamos.

Pareciere que los discípulos y apóstoles solo llevaban sandalias y manto, se ceñían el cinto y andaban por los caminos polvorientos de Judea. Hoy, van en moto, escriben en teclados y usan tejidos técnicos que abrigan, pero traspiran.

Os dejo con esas preguntas ¿eres consciente de que eres apóstol y discípulo? ¿lo haces con la dignidad que el empleo lo requiere?