cardenal Henry Edward Manning

Print
There are no translations available.

Manning nació en Totteridge, Hertfordshire, el tercero y el menor de los hijos de William Manning, un comerciante de West India, que fue director y gobernador del Banco de Inglaterra entre 1812 - 1813, y quien estuvo en el Parlamento durante treinta años. En 1827 fue a Oxford e ingresó al Balliol College. Aunque no tenía a la vista una carrera parlamentaria, continuó interesandose en cuestiones políticas y sus facultades naturales de oratoria pronto lo hicieron notar en los debates de la Unión, donde fue sucedido en la presidencia por Gladstone.

Estas distracciones retóricas no interfirieron con sus estudios, y en 1830 tomó una primera clase sobre los clásicos. Al salir de Oxford aceptó un puesto subordinado en la Oficina Colonial y dedicó su atención a cuestiones de economía política, estudio que lo dejó bien parado cuando años después tomó prominente parte en la discusión práctica de problemas sociales. Apenas había renunciado a sus sueños de ambición política, cuando se sintió llamado al servicio de Dios. Fue por esto que una vez más regresó a Oxford, donde en 1832 fue electo Miembro del Merton College. Fué ordenado ministro de la Iglesia Anglicana en el mismo año que completó el curso de lectura requerido para recibir las órdenes y dijo su primer sermón. En Noviembre del mismo año se casó con Caroline Sargent, la tercera hija de su predecesor en el cargo. Se puede decir que su matrimonio tuvo que ver, por lo menos indirectamente, con que se encaminara a la Iglesia Católica pues lo llevó a un circulo familiar que estaba destinado a ser fuertemente afectado por el emergente movimiento en dirección de Roma. De las cuatro hermanas Sargent, dos fueron recibidas en la Iglesia con sus esposos e hijos; las otras dos, Caroline Manning, que murió en Julio de 1837 y la mayor de las hermanas, la esposa de Samuel Wilberforce que después sería obispo de Winchester, ya habían muerto cuando el movimiento apenas empezaba; mas, una de ellas dió su esposo y la otra una hija a la Iglesia.

El Movimiento Oxford ya se encontraba en pleno apogeo y algunos de sus dirigentes, aun cuando inconcientemente, ya se encontraban muy en camino a Roma. Newman había empezado a ver la luz en 1839 (dos años antes que Manning fuera nombrado arcipreste), pero tendrían que pasar seis años más antes de su sometimiento final a la Santa Sede en 1845. Su fe en el anglicanismo ya había sido sacudida en algún grado por otras dificultades doctrinales e históricas. Finalmente fue hecha añicos por el Juicio Gorham de 1850, cuando el Comité Judicial del Concilio Secreto dió instrucciones al Rector de Arches de asignar al clérigo que había sido acusado de mantener puntos de vista no ortodoxos respecto al tema de la regeneración bautismal. Como Newman había dicho del obispado de Jerusalem, este acto de la iglesia del estado fue para Manning "el principio del fin". Aun entonces él no actuó con indebida prisa, y se unió a un intento de liberar la Iglesia de Inglaterra de una comprometedora asociación con la herejía. Su fervor y devoción al Establishment causó que fuera considerado como líder del partido de la Alta Iglesia a diferencia de los Tractarios en el cuerpo anglicano.

Cuando fallaron estos esfuerzos, y la verdad se intensificó en él con fuerza irresisitible, al fin estaba claro frente a él su propio curso. En Michaelmas ese mismo año dio los pasos para renunciar a sus beneficios y el Domingo de Pasión , Abril 6 de 1851, junto con su amigo J. R. Hope-Scott, fue recibido en la Iglesia Católica. Parecía natural que, después del intervalo necesario de preparación, a su sumisión a la Iglesia le siguiera su ordenación en el sacerdocio católico. Pocos pudieron haber esperado que esta ordenación sucediera tan rápidamente como fue. El cardenal Wiseman, reconociendo que las circunstancias del caso eran excepcionales, decidió que no se perdiera tiempo, y Henry Edward Manning fue ordenado sacerdote por su predecesor en la Sede de Westminster el Domingo de la Trinidad, 14 deJunio de 1851, poco más de dos meses después de su recepción en la Iglesia. Por esta razón, su ordenación fue seguida por un curso de estudios en Roma. Sin embargo, no se permitía que estos estudios impidieran el trabajo misionero inmediato, lo que había sido sin duda uno de los motivos principales del Cardenal Wiseman para apresurar la ordenación de un neófito. Durante estos años de estudio romano, Manning aprovechó las vacaciones de verano para ejercitar su oficio pastoral en Londres predicando, recibiendo conversos en la Iglesia y oyendo confesiones en la iglesia jesuita en la calle Farm.

En Roma se conocían los méritos y trabajos de Manning y se le conocía como el hombre que más simpatizaba con la política de Wieseman, sugiriéndolo asi como apropiado sucesor. Asi que cuando ocurrió la vacante a la muerte de Wiseman en Febrero de 1865, siguió el resultado natural. La controversia teológica puede decirse que ocupó el primer lugar en la primera parte de su episcopado, culminando en el Concilio Vaticano I y continuando con vigor algo reducido por algunos años más. El trabajo social gradualmente se vuelve más intenso en los años después de 1876, y alcanza su clímax en la Huelga de los Muelles en 1889. La mayor parte de su trabajo activo en la Liga de la Cruz y entre trabajadores (de carácter social) viene después de su elevación al cardenalato en 1875. Los últimos dos años de su vida, su debilitada salud lo hizo mayormente un prisionero. Después de algún tiempo, pasados algunos días de enfermedad vino el fin y descansó el 14 de Enero de 1892.